Durante 2023 fue cuando más se viajó dentro de Argentina en los últimos veinte años

El ministro Matías Lammens y un repaso de su gestión: la inversión histórica del PreViaje, los 50 destinos, la Ruta Natural, los diez millones de turistas y lo que falta: mejorar la conectividad aérea.

Tiempo de lectura18 Minutos, 20 Segundos

Argentina va a terminar el 2023 con un récord histórico en materia de turismo: será cuando más se viajó dentro del país en los últimos veinte años. Matías Lammens sostiene que haber logrado atravesar la grieta es la gran noticia de su gestión de cuatro años al frente del ministerio de Turismo y Deportes de la Nación.

Afirma de que hubo un antes y un después en el área, de un punto de inflexión, de la importancia del sector privado, y del Estado, cuando funciona bien y no se limita sólo a estar presente. Destaca el plan PreViaje, que considera la mayor inversión en la historia del turismo nacional, una idea que ahora va por su quinta edición pero que nació para sostener la industria cuando la gente estaba encerrada.

Habla de los 50 destinos, del plan de obras realizado, de la Ruta Natural, un proyecto de 30 millones de dólares que tiene financiamiento internacional, y de la llegada de las Estrellas Michelin a los restaurantes y hoteles del país. “En turismo tenemos una crisis de éxito”, asegura.

También afirma que Argentina tiene todas las condiciones para llegar a los diez millones de turistas en los próximos años que le permitirán convertirse en uno de los principales jugadores del mundo en materia de turismo.

En estos puntos habla de todo:

La idea del PreViaje

“Hay claramente dos etapas en la gestión, donde nos pasó de todo. La política pública más importante que tenemos que es el PreViaje, también se puede partir en dos: la primera que es la del sostenimiento del sector, la de subsistencia en el período más difícil de la historia, cuando nace,  y nuestro equipo tiene esa lucidez de ponerse a vender viajes con todo cerrado, cuando estábamos todos en nuestras casas encerrados y las agencias abrían y se ponían a vender viajes, y las aerolíneas vendieron viajes, y las agencias de micros de mediana y larga distancia también se pusieron a trabajar. Esa fue la primera tapa, para ver cómo hacíamos para sostener algo que considerábamos tan importante para la Argentina, cómo hacíamos para sostener al sector, a las empresas, la cantidad de puestos de trabajo. Ese fue el primer gran desafío, que en gran medida lo logramos”.

El Estado ganó con el PreViaje

“Después hubo una segunda etapa de crecimiento y expansión, con los números de los últimos dos años. Nuestra gran cuenta pendiente era el turismo receptivo, donde no habíamos terminado de dejar huella -creo que por la pandemia- y lo estamos logrando en estos últimos cinco meses, donde ya superamos al 2019 y vamos rumbo a tener un fin de año en términos de turismo receptivo extraordinario, en algunos casos con los mejores meses de los últimos veinte años. Fue una inversión: de cada cien pesos que invirtió el Estado nacional, 83 devolvieron, y en el medio formalizamos y creamos empleo. Al Estado no le salió gratis, ganó plata con el PreViaje. Si hago la cuenta de cuánto se formalizó en una industria que históricamente tiene mucha informalidad, si hago la cuenta de cuánto empleo generó, si hago la cuenta de cómo se distribuyó ese ingreso en todo el país, el Estado nacional ganó plata con el PreViaje”.

Un caso de éxito

“Esta es mi primera experiencia en la función pública. Tuve cargos públicos en instituciones antes, y me pareció un desafío maravilloso, porque vengo del sector privado y no del sector turístico. Y me tocó ser ministro de Turismo en la pandemia. Venir del sector privado y no ser un político tradicional me ayudó mucho para comprender la lógica de funcionamiento del sector, para empatizar con el empresario que tenía la facturación en cero, el negocio cerrado y tenía que pagar los sueldos. Creo que eso fue lo que hizo que conectemos y trabajemos como lo hicimos. Tengo fe en Argentina. Ahora además tengo un caso de éxito para contar y en una actividad  importante, que no es marginal en la economía argentina, porque son casi diez puntos del PBI”.

El legado

“Lo que hicimos en términos de gestión público-privada, pero también lo que hicimos con los 24 ministros de las provincias fue algo maravilloso, que tiene que dejar marcado un precedente para el sector para la Argentina. La gestión de turismo lo que marca es que en Argentina se puede. Que en Argentina puede funcionar bien el Estado, lo hicimos con el PreViaje, que en Argentina se puede trabajar en la formación y en la capacitación de trabajadores, formamos casi 600 mil trabajadores en estos cuatro años, que en Argentina podemos dejar de lado las diferencias políticas o ideológicas para trabajar por un objetivo común, lo hicimos con las 24 provincias. Logramos un consenso extraordinario y todos aportaron y tuvieron la grandeza de dejar las cuestiones personales y políticas de lado. Lo que se venía haciendo bien desde hace diez años, como el turismo de reuniones, que había pasado por distintas gestiones, se deja. ¿Qué hace un funcionario responsable cuando asume?: lo que está bien, lo deja. No hay que cambiar todo cada cuatro años, es demencial. Vamos a vivir en un país de locos si cambiamos todo cada cuatro años. Si hay que cambiar la mayoría de las cosas porque no funcionan, estoy de acuerdo. Creo que hay cambiar la gran mayoría de las cosas de la gestión pública del Estado nacional, pero hay cosas que evidentemente funcionan. Esas hay que dejarlas, en todo caso habrá que mejorarlas. Pero no hay que vivir cambiando, porque si vivimos cambiando vivimos volviendo a empezar. Lo más destacable, el legado más grande de la gestión no es sólo el PreViaje, no son solo las más de 230 obras que hicimos, no son  los 600 mil trabajadores capacitados, sino haberle mostrado al resto del país que en Argentina podemos trabajar todos juntos, podemos dejar las diferencias de lado y que cuando lo hacemos somos exitosos”.

El turismo en el gabinete

“En las reuniones de gabinete durante enero y febrero de 2020 yo era el de las buenas noticias. El 20 de marzo se acabaron las buenas noticias y tenía que sacarla agua a las piedras. El ATP fue extraordinario, ayudó mucho, pero a las empresas de turismo eso sólo no les hubiera alcanzando. Les cubría el 50% de los sueldos, supongamos que tenían un convenio con el sindicato por el otro 25%, pero el otro 25% lo tenían que poner de su bolsillo. ¿Durante cuánto tiempo lo iban a poner con las empresas cerradas? Si no hubiera existido el fondo de ayuda con financiamiento internacional que conseguimos, el PreViaje o todos los planes de incentivo y de sostenimiento que hubo, seguramente no estaríamos acá.  Lo que hicimos fue proteger a la industria porque sabíamos que iba a haber una explosión y una gran oportunidad. Se dieron las dos cosas. Un acierto de lo que hemos hecho es empezar a hablar del turismo como un sector estratégico, no solamente importante, no solamente para fortalecer las economías regionales. Porque cumple un montón de requisitos: genera empleo en todo el país, genera divisas, se reactiva rápidamente”.

Viajar no es solo para ricos

“Argentina va a terminar el 2023 con un récord histórico;  va a ser el año donde más se viajó en los últimos 20 años de argentinos en el país, con esta situación económica. Lo que está claro es que no es sólo para ricos, porque uno ve los otros números de la economía. En Argentina viaja una gran parte de la población y en muchos casos viaja más de una vez al año”.

El peso como sector

“El sector turístico, por el peso específico que tiene, no tiene la incidencia que debiera tener en el relacionamiento político y en la capacidad de lobby que debiera tener. Hay otras actividades que son mucho menores, que representan mucho menos para la economía, e inciden mucho más cuando se habla de tocar un determinado impuesto o una determinada política pública.  El sector debiera tener mucho más peso, es algo que tiene que trabajar el sector privado, cómo genera esa capacidad de compromiso con el sistema político. Cómo hacemos para que el sistema político se comprometa a tener un plan de crecimiento del turismo durante diez años, cómo hace para que se sostenga el PreViaje, cómo se hace para que se sostenga un plan de obras. El resto de las actividades demandan: las economías regionales piden que les saquen las retenciones, el sector del campo cuando tiene que vender la soja pide un dólar de referencia. En el sector turismo, ¿no estamos nunca en esa discusión?”

Ahora se habla de turismo

“Algo que pasó y que también hicimos juntos es que pusimos el turismo en la discusión pública. Antes no existía. Hoy el turismo se habla en todos lados, más del 80% de los argentinos sabe que el turismo es una actividad determinante para la Argentina en términos económicos. El turismo ya no es un ratito en una reposera en Mar del Plata; hoy es una de las actividades principales de la economía argentina, que genera empleo, que genera divisas, y eso hoy es un sentimiento y una conversación que está extendida, de la cual hablan quiénes somos del sector y quienes no hablan del sector, también saben y la respetan. Hemos logrado traspasar una barrera y que se hable de turismo como se habla del campo, como se habla del litio o de Vaca Muerta. Tenemos una gran oportunidad para meternos en la conversación pública grande por lo que representa el turismo. Cualquiera de los candidatos a presidente habla de turismo y lo pone como una de las políticas centrales”.

El Estado eficiente

“Tenemos que empezar a mostrar y a dar ejemplos de cómo el Estado puede funcionar y puede ser eficiente. Con el Estado presente no alcanza. Hay mucha gente que no cree más y que está enojada, porque no le resolvió las cuestiones. Eso se expresó en las PASO y se ve en las calles. Si la presencia del Estado no sirve para incidir realmente en cambiarle la vida a las personas, nos quedamos cortos”. 

Hay crisis de éxito

“Hay crisis de éxito en muchos lugares, por problemas de crecimiento. Las crisis cuando son de éxito son lindas, pero no dejan de ser crisis y hay que atenderlas y solucionarlas. Hay muchos lugares que tienen la capacidad llena por los próximos tres,  cuatro o cinco meses. En Ushuaia empresarios de la ciudad me pedían más vuelos y nos pusimos a ver que si poníamos más vuelos no había donde alojarlos. Sucede en varios destinos y empieza a pasar en destinos emergentes, que empiezan a tener vuelos, pero tienen pocas camas. La promoción, si no va atada simultáneamente a un plan de infraestructura público y privado, es muy difícil. Así nacen los créditos del Banco Nación. Es la primera vez que tenemos una línea tan agresiva de créditos empujada por el sector público. Es otra política que habría que continuar. Si Argentina quiere tener diez millones de turistas, si Argentina quiere que el turismo le pese más de diez puntos del PBI, si Argentina quiere seguir creciendo como lo viene haciendo en los últimos 18 meses en empleo registrado en el sector turístico, tiene que seguir invirtiendo el Estado, que tiene que ser el actor que genera las condiciones para que el privado invierta. PreViaje fue eso, un estímulo enorme a la demanda. Los hoteles se remodelaron, se agrandaron, las compañías de aviones ampliaron su flota. Cuando empezamos “Jetsmart” tenía cuatro aviones y ahora tiene ocho, “Flybondi” tenía cinco y tiene 13”.

La revolución de los aviones

“Defiendo la línea de bandera, porque estoy convencido que Aerolíneas Argentinas tiene un rol clave en el desarrollo de nuestro país, y que cuando se hace la cuenta de Aerolíneas Argentinas en los balances también hay que poner cuánto ganan las empresas de turismo, cuántos turistas traen a la Argentina, cómo conectan el país y cómo contribuye para que cada una de las economías regionales se desarrollen. Pero también tienen que venir más compañías extranjeras a invertir a la Argentina. Por eso  tenemos que aplaudir cada vez que Flybondi trae un avión y nos tenemos que poner contentos  si Jetsmart crece y tiene más frecuencias. Lo logramos saliendo de la discusión dogmática, de la defensa romántica; y les generamos clima de negocios. La revolución de los aviones la hicimos nosotros, la revolución es esto, que hayan más que duplicado su flota de aviones. Las low-cost tienen todos los vuelos llenos, y Aerolíneas está transportando más pasajeros que antes de la pandemia”.

El turismo como política de Estado

“Hubo un punto de inflexión en términos de marcar al turismo no como una forma de decir, no como una frase hecha en términos de política de Estado. ¿Cómo se refleja una política de Estado, cuándo uno ve que un gobierno o un Estado de verdad está interesado en esa actividad? Con la inversión que hace. Todo lo demás es cuento. Uno ve la voluntad de un gobierno en el presupuesto. Cuando hay inversión, cuando ocupa un determinado porcentaje del total del presupuesto, ahí hay política de Estado. Sin ninguna duda lo hicimos: el PreViaje es la mayor inversión de la historia del turismo nacional. Lo mismo pasa con el plan de obras: nunca hubo un plan de obras tan agresivo. Y no hablo solamente de 50 destinos, tenemos 30 millones de dólares que estamos haciendo con la Ruta Natural, que lo contamos poco. La ruta natural marca también un hito en términos de discutir cómo va a crecer Argentina. ¿Qué necesita Argentina para crecer?: generar empleo a nivel federal en todas las provincias, y necesita dólares. Son las dos grandes cosas que necesita Argentina para crecer. Entre otras, pero estas dos están en el top five.  Estas dos, la Ruta Natural las puede resolver, y hacerlo de forma amigable con el medio ambiente”.

Las Cataratas del Iguazú, una de las maravillas turísticas del país.

La Ruta Natural

“La ruta natural es un proyecto que nace pensando cómo tenía que crecer Argentina, y cuáles eran las necesidades. Argentina necesita dólares y generar empleo en todo el país para crecer de manera igualitaria. No puede ser que sigamos repitiendo la historia de hace doscientos años, que el chico de Formosa tenga que venir a Buenos Aires. Argentina tiene que empezar a dar esa discusión y generar condiciones y posibilidades a los chicos de todo el país que terminan el colegio y tienen que tener una salida laboral. El turismo en eso puede cumplir un rol muy importante. Hay que lograr generar dólares y empleo en todo el país y hay que hacerlo de manera amigable con el medio ambiente. Porque la situación ambiental ya no da para más. El cambio climático, las catástrofes en el mundo es una discusión que ya nos atraviesa a todos. Cada vez que nos ponemos a mirar lo que pasa en el mundo, nos damos cuenta que si no paramos nos quedamos sin mundo. Y ahí nace la Ruta Natural, un proyecto que cuando la llevamos al Banco Interamericano de Desarrollo lo aprobaron rápidamente, lo que es muy difícil, pero algo falla porque no prende, lo comunicamos poco. Si yo lo explico me van a decir que está buenísimo: vamos a generar dólares para Argentina, trabajo, vamos a hacer obras en todo el país y eso además va a ser cuidando el medio ambiente y va a ser para poner en valor la riqueza natural de Argentina. No tiene contraindicaciones el programa”.

El arraigo

“Hay pocas actividades como el turismo para generar arraigo. Si uno tuviera que pensar en poner una gran fábrica en un pueblo de tres mil habitantes, seguramente es muy difícil. Ahora, ese pueblo seguramente tiene algún atractivo para mostrar y sumarse a la oferta turística. Eso genera oportunidades y que los chicos en vez de venirse a las grandes ciudades se queden en su lugar, crezcan ahí, que se desarrollen y que formen su familia ahí. Hay que empezar a pensar esa Argentina”.

Nuevos destinos:

“El turismo se regenera rápido con infraestructura, en la cual el Estado tiene que cumplir un rol importante, y lo que tiene la Ruta Natural es que posiciona a Argentina en un segmento donde no era líder, no estaba entre los grandes jugadores. Cuando habla de turismo natural, uno piensa en otros países, y Argentina tiene una gran potencialidad de sumar un producto más a la oferta. Porque Argentina va a seguir teniendo a Buenos Aires como la puerta de entrada (una de las ciudades más lindas del mundo), las cataratas del Iguazú, el Calafate, Ushuaia y Salta. Pero además va a tener una oferta mucho más amplia en todo el país, en todos los parques nacionales, que van a generar que alarguen su estadía los turistas que vienen y después que desarrollemos nuevos destinos. Lo de la Ruta Natural es una idea extraordinaria que va a continuar asuma quien asuma, porque es un plan que ya tiene financiamiento del BID. Es la frutilla del postre del armado del producto Argentina.”

Las Estrellas Michelin

“Las Estrellas Michelin marcan la consolidación de Argentina como la capital gastronómica de Sudamérica, en una dura pelea que tiene con Lima. Argentina tiene dos destinos, Buenos Aires y Mendoza, donde se han instalado locales con propuestas que la Guía Michelín ha destacado en esas dos provincias. Argentina va a ser el primer país de Sudamérica de habla hispana que va a estar en la guía Michelin. Y está comprobado que eso produce un impacto económico directo en la generación de empleo. Pasó en San Francisco y en Italia. Esto consolida toda la oferta de Argentina”.

Lo que falta hacer

“Argentina ya es un punto alto en la región. Ahora tiene que convertirse en uno de los grandes jugadores del mundo. Hace falta un plan de diez años para crecer. El gran desafío es trabajar en la conectividad. Hay que buscar líneas aéreas para absorber el costo de los primeros meses si esos vuelos dan perdidas (que sean parte de una inversión, no de un gasto) para que esas líneas vengan. Para crecer nos hacen falta más asientos. No hay que ser un experto ni en turismo ni en matemática: si queremos llegar a los diez millones necesitamos más asientos, para ir a buscarlos necesitamos aerolíneas un poco más potentes. Tenemos un plan de expansión de 14 Embraer nuevos, trabajar con el turismo regional no solamente limítrofe y después ir a buscar a las grandes aerolíneas del mundo y hacer convenios donde el Estado nacional tenga que hacer una inversión para que vengan. Esa sería la principal actividad de los próximos cuatro años”.

Los números de Aerolíneas

“Esta gestión mejoró el servicio, hay muy poca queja y hubo una visión comercial. En el Mundial de Qatar detectaron que había una necesidad, pusieron los aviones, cobraron caros los pasajes (no había por qué subsidiar a los que fueron a Qatar a ver a la Argentina) y se ganó mucho dinero con esos vuelos. De enero a julio el Estado nacional le transfirió a Aerolíneas cero peso.  Quiere decir que va funcionando, que va mejorando. Si podemos tener una compañía que reduzca su déficit o casi no lo tenga, y además cumpla el rol que cumple Aerolíneas, ese es el mejor de los mundos. Pero tiene que funcionar bien. Solamente que esté el Estado presente, con una compañía elefántica, para generar puestos de trabajo innecesarios, para eso la gente no quiere al Estado. La gente quiere un Estado que sea inteligente, que funcione, que impacte directamente en las economías regionales. Esa es la discusión que hay que dar”.

Funcionarios que no funcionan

“Los funcionarios debemos ser medidos por nuestros resultados. No podemos enojarnos. El que funciona, funciona, y el que no funciona, afuera. En la situación que está la Argentina, el Estado nacional no se puede dar el lujo de sostener por política a funcionarios que no andan. El que no anda, un abrazo grande, a militar a la unidad básica. Los que gestionen el Estado tienen que ser los mejores. En gran medida llegamos hasta acá y pasó lo que pasó el 13 de agosto y algunos personajes sacaron casi 30 puntos porque no pasó esto. Si hubiera pasado que el Estado es eficiente, que los funcionarios que no funcionan se corrían, otra era la historia. Pero no sólo en estos cuatro años, porque esto es un arrastre. El enojo de alguna gente es con la dirigencia política. Y creo que tiene razón la gente en estar enojada. Hay que mirar para adentro, hacer autocrítica y reconstruir el vínculo con la sociedad. Le mintieron a la gente, no le resolvieron los problemas. Argentina no está mejor que hace 20 o 30 años. Los índices de pobreza, de indigencia, el de PBI per cápita, dicen que no se está mejor”.

La relación con Massa

“Peregriné por despachos pidiendo que le dieran el dólar MEP a los turistas porque decía que era insólito que Argentina tuviera un montón de turistas y que esos dólares no vinieran al Banco Central. Peregriné, toqué puertas hasta que llegó Sergio Massa y en un mes tenían el dólar MEP los turistas. Ahí hay una vocación de hacer, de resolver, que es de lo que hay que contagiar a todo el sistema político. A los que nos dan ministerios tenemos que cambiar la historia, hay que gestionar bien. Tenemos una responsabilidad enorme, en el área que nos dan y como nos venga, aunque nos venga cambiada. Hay que hacerse cargo, ponerse el overol y mostrar resultados. Basta de los grandes discursos, a mostrar resultados”.

La elección

“Seguiría en cualquier lugar que me proponga Sergio. La elección que viene es parte aguas como pocas en la Argentina y puede marcar un retroceso en un montón de logros y conquistas que llevaron muchos años. Y reparar ese daño después lleva mucho tiempo.  Y en algunos casos no se repara más”.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *