En los últimos veranos, Mar del Plata se consolidó como uno de los principales destinos para el turismo joven en la Costa Atlántica, gracias al corredor nocturno de Playa Grande y su variada oferta de boliches, bares, terrazas y paradores con eventos electrónicos y after beach. La ciudad ganó protagonismo en un segmento que históricamente tenía a Villa Gesell como epicentro juvenil, cuya afluencia comenzó a retraerse notablemente a partir de 2020.
El cambio de tendencia se hizo evidente tras el crimen de Fernando Báez Sosa en enero de 2020, ocurrido a la salida de un boliche en Gesell. Como respuesta, la ciudad implementó mayores controles, restricciones nocturnas y modificaciones en la dinámica recreativa. Estas medidas fueron valoradas por sectores residentes y coincidieron con una caída en la llegada de grupos juveniles a Villa Gesell, mientras Mar del Plata fortalecía su propuesta asociada al entretenimiento nocturno.
Playa Grande, el nuevo kilómetro cero
El corredor de Playa Grande concentra en pocas cuadras discotecas y clubes nocturnos de gran convocatoria, bares y terrazas con vista al mar, paradores con after beach y eventos electrónicos de temporada. La cercanía con zonas hoteleras y departamentos temporarios, sumada a operativos de seguridad, control de tránsito y traslados coordinados, convirtió al sector en un polo nocturno organizado y atractivo para los jóvenes.

Además de Playa Grande, el turismo juvenil se distribuye en distintas zonas de la ciudad: la zona Güemes, con cervecerías, bares y restaurantes; el centro y la costa, con oferta gastronómica y paseos nocturnos; y los paradores del sur, con movida diurna y propuestas musicales. La ciudad amplió su ecosistema recreativo incluyendo espectáculos teatrales, ciclos musicales, fiestas electrónicas y actividades al aire libre, combinando playa, ocio, cultura y gastronomía.
Un reordenamiento del mapa juvenil en la Costa Atlántica
Mientras Villa Gesell redefine su perfil hacia un turismo más familiar y tranquilo, Mar del Plata capitaliza una estrategia basada en oferta diversificada, infraestructura consolidada y circuitos organizados, con fuerte presencia de marcas y productoras. Este enfoque consolidó el corrimiento del flujo juvenil hacia Playa Grande, que se posiciona como el nuevo punto de referencia de la temporada de verano.
Playa Grande: epicentro de la noche marplatense
La Feliz se consolidó como uno de los principales destinos para el turismo joven argentino gracias al corredor nocturno de Playa Grande y su amplia oferta de boliches, bares, terrazas y paradores con eventos electrónicos y after beach.
• Corredor nocturno con boliches, discotecas y clubes de gran convocatoria.
• Bares y terrazas con vista al mar y propuestas premium.
• Paradores con after beach y programación diaria.
• Cercanía con hoteles y departamentos temporarios.
• Operativos de seguridad y control de tránsito coordinados.
Dato clave: Playa Grande se transformó en el nuevo “kilómetro cero” de la movida juvenil.

Más puntos de interés para jóvenes
• Zona Güemes: cervecerías, bares y restaurantes.
• Centro y costa: gastronomía, paseos nocturnos y actividades culturales.
• Paradores del sur: movida diurna y música en vivo.
La ciudad también amplió su ecosistema recreativo con espectáculos teatrales, ciclos musicales, fiestas electrónicas y actividades al aire libre, ofreciendo una experiencia integral que combina playa, ocio, cultura y gastronomía.
